¿Cuánto cobrar por hora como autónomo?
Dinos cuánto quieres ganar limpio al mes y te decimos tu precio mínimo por hora, con cuota, impuestos y vacaciones incluidos.
Estimación con la tabla de cuotas de 2026 y una escala de IRPF de referencia (cada comunidad tiene la suya). No incluye tarifa plana ni deducciones personales.
Cómo calculamos tu tarifa
El error más común al empezar es copiar el sueldo de un empleo y dividirlo entre horas. Como autónomo, de lo que facturas tienes que pagar:
• Tu cuota de autónomo, según tus ingresos.
• Tu IRPF.
• Los gastos del negocio.
• Y el tiempo que no facturas: vacaciones, gestiones, buscar clientes…
La calculadora parte de lo que quieres cobrar limpio, suma todo lo anterior y lo reparte entre las horas que de verdad vas a facturar.
Un ejemplo con números
Para cobrar 1.800 € limpios al mes con 300 € de gastos mensuales, Paula necesita facturar unos 34.900 € al año: unos 5.100 € se van en cuota, unos 4.600 € en IRPF y 3.600 € en gastos.
Si factura 25 horas a la semana y se toma 6 semanas libres, son 1.150 horas al año. Su precio mínimo es de unos 30 € la hora, sin IVA.
Sigue calculando
Cuando tengas tu tarifa, mira cómo queda en una factura con nuestra calculadora de facturas, o comprueba tu tramo con la calculadora de cuota.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me sale un precio tan alto?
Porque como autónomo pagas tú todo lo que en un empleo paga la empresa: la Seguridad Social, tus vacaciones, tus herramientas y las horas que no facturas. Un asalariado que cobra 1.800 € netos le cuesta a su empresa bastante más de lo que parece.
¿Cuántas horas facturables es realista poner?
Mucho menos que las que trabajas. Entre buscar clientes, presupuestos, emails, facturas y formación, lo habitual es facturar entre el 50 % y el 70 % de tus horas. Si trabajas 40 horas, 20–28 facturables es una cifra realista.
¿El precio incluye IVA?
No. Es el precio sin IVA (la base de tu factura). A tus clientes les sumarás el IVA que corresponda, normalmente el 21 %, y si son empresas y eres profesional, restarás la retención.
¿Y si mis clientes no pagan ese precio?
Entonces tienes tres palancas: facturar más horas, reducir gastos o cobrar por proyecto en lugar de por hora (si trabajas rápido, cobrar por resultado suele salir mejor). Lo que no conviene es trabajar por debajo de tu mínimo sin saberlo.